sábado, 20 de octubre de 2012

Oswaldo Guayasamín



El padre de Oswaldo Guayasamín era un indígena de ascendencia kichwa y su madre "Dolores Calero" era mestiza. Su padre "José Miguel Guayasamín" trabajaba como carpintero y, más tarde, como taxista y camionero. Oswaldo fue el primero de diez hijos. Su aptitud artística despierta a temprana edad. Antes de los ocho años, hace caricaturas de los maestros y compañeros de la escuela. Todas las semanas renueva los anuncios de la tienda abierta por su madre. También vende algunos cuadros hechos sobre trozos de lienzo y cartón, con paisajes y retratos de estrellas de cine, en la Plaza de la Independencia. A pesar de la oposición de su padre, ingresa a la Escuela de Bellas Artes de Quito. Es la época de la "guerra de los cuatro días", un levantamiento cívico militar, en contra del gobierno de Arroyo del Río. Durante una manifestación, muere su gran amigo Manjarrés. Este acontecimiento, que más tarde inspirará su obra "Los niños muertos", marca su visión de la gente y de la sociedad. Continúa sus estudios en la Escuela y en 1941 obtiene el diploma de pintor y escultor, tras haber seguido también estudios de arquitectura. En 1942 expone por primera vez a la edad de 23 años en una sala particular de Quito y provoca un escándalo. La crítica considera esta muestra como un enfrentamiento con la exposición oficial de la Escuela de Bellas Artes. Nelson Rockefeller , impresionado por la obra, compra varios cuadros y ayuda a Guayasamín en el futuro. Entre 1942 y 1943 permanece seis meses en EEUU con el dinero ganado, viaja a México, en donde conoce al maestro Orozco, quien acepta a Guayasamín como asistente. También entabla amistad con Pablo Neruda y un año después viaja por diversos países de América Latina, entre ellos Perú, Brasil, Chile, Argentina y Uruguay, encontrando en todos ellos una sociedad indígena oprimida, temática que, desde entonces, aparece siempre en sus obras. En sus pinturas posteriores figurativas trata temas sociales, actuó simplificando las formas. Obtuvo en su juventud todos los Premios Nacionales y fue acreedor, a los 36 años, del Gran Premio en la III Bienal Hispanoamericana de Arte, que se llevó a cabo en 1955 en Barcelona y más tarde del Gran Premio de la Bienal de Sao Paulo. Es elegido presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en 1971 . Sus obras han sido expuestas en las mejores galerías del mundo: Venezuela, Francia, México, Cuba, Italia, España, EEUU, Brasil, Colombia, Unión Soviética, China, entre otros. En 1976 crea la Fundación Guayasamín, en Quito, a la que dona su obra y sus colecciones de arte, ya que concibe el arte como un patrimonio de los pueblos. En 1978 es nombrado miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de España, y un año después, miembro de honor de la Academia de Artes de Italia. En 1982 se inaugura en el Aeropuerto de Barajas un mural de 120 metros pintado por Guayasamín. Ese gran mural, elaborado con acrílicos y polvo de mármol, está dividido en dos partes: una de ellas dedicada a España y la otra a Hispanoamérica. Sus últimas exposiciones las inauguró personalmente en el Museo del Palacio de Luxemburgo, París y en el Museo Palais de Glace en Buenos Aires, en 1995 . Logró exponer en museos de la totalidad de las capitales de América, y muchos países de Europa, como en San Petersburgo (Hermitage), Moscú, Praga, Roma, Madrid, Barcelona y Varsovia. Realizó unas 48 exposiciones individuales y su producción fue muy fructífera en pinturas de caballete, murales, esculturas y monumentos. Tiene murales en Quito (Palacios de Gobierno y Legislativo, Universidad Central, Consejo Provincial); Madrid (Aeropuerto de Barajas); París (Sede de UNESCO); Sao Paulo (Parlamento Latinoamericano en el Memorial de América Latina); Caracas (Centro Simón Bolívar). Entre sus monumentos se destacan "A la Patria Joven" (Guayaquil, Ecuador); "A La Resistencia" (Rumiñahui) en Quito. Su obra humanista, señalada como expresionista, refleja el dolor y la miseria que soporta la mayor parte de la humanidad y denuncia la violencia que le ha tocado vivir al ser humano en este monstruoso Siglo XX marcado por las guerras mundiales, las guerras civiles, los genocidios, los campos de concentración, las dictaduras, las torturas. Guayasamín fue amigo personal de importantes personajes del mundo, y ha retratado a algunos de ellos, como Fidel Castro y Raúl Castro, Francois y Danielle Mitterrand, Gabriel García Márquez, Rigoberta Menchú, el rey Juan Carlos de España, la princesa Carolina de Mónaco, entre otros. Recibió varias condecoraciones oficiales y doctorados Honoris Causa de universidades de América y Europa. En 1992 recibe el premio Eugenio Espejo, máximo galardón cultural que otorga el gobierno de Ecuador. A partir de 1995 inició en Quito su obra más importante, el espacio arquitectónico denominado "La Capilla del Hombre", a la cuál le dedica todo su esfuerzo. Falleció el 10 de marzo de 1999, en Baltimore (Estados Unidos), aún sin ver finalizado este proyecto.

Pinturas

El grito 




















              Maternidad                            La edad de la esperanza     





jueves, 19 de julio de 2012

Historia de Eloy Alfaro




Nació el 25 de junio de 1842, en Montecristi, provincia de Manabí (Ecuador). Era hijo del español Manuel Alfaro Delgado y de María Natividad Delgado López, siendo su nombre completo, José Eloy Alfaro Delgado. Luego de completar sus estudios primarios, se dedicó al comercio, junto a su padre. De ideas profundamente liberales, se opuso enérgicamente, con sublevaciones, a los gobiernos conservadores, ya que consideraba que solo mediante la lucha, y no implorando, se consigue la libertad. Eloy Alfaro pasó por muchas y serias dificultades en las diversas campañas que emprendió, tendientes a combatir la tiranía, en estos combates gastó su fortuna adquirida en Panamá con la ayuda de su esposa de esa nacionalidad Ana Paredes Arosemena, de ese matrimonio nacieron nueve hijos: Bolívar, Esmeraldas, Colombia, Colón, Bolívar (2), Ana María, América, Olmedo y Colón Eloy; Rafael nació fuera del matrimonio.
                                                                  


Combatió fervientemente a las administraciones conservadoras de García Moreno, contra quien tomó parte de una revuelta infructuosa en 1864. Debió exiliarse en Panamá donde se casó en 1872, con una joven perteneciente a una prestigiosa familia panameña: Ana Paredes Arosemena, quien le dio nueve hijos.


Asesinado García Moreno, pudo retornar a Ecuador, donde el conservador Antonio Borrero, lo contó como su enemigo. El 8 de septiembre de 1876, se produjo un golpe de estado contra Borrero, encabezado por Ignacio de Veintemilla, que Alfaro apoyó.
Asumió así, la presidencia de su país, dictatorialmente, por el partido radical-liberal, por él fundado. En 1897, legalizó su designación, cuando una Asamblea Constituyente, dictó una constitución liberal moderada, y lo eligió Presidente, extendiéndose su mandato hasta el 31 de agosto de 1901. En este período, propició el progreso cultural, de su patria, creando colegios como el Bolívar de Tulcán, la Escuela de Artes y Oficios, el Instituto Nacional Mejía, la Escuela de Bellas Artes, en Quito, el Colegio Normal Manuela Cañizares, el Colegio Normal Juan Montalvo, el Colegio Vicente Rocafuerte de Guayaquil y el Colegio Militar Eloy Alfaro. Separó la jurisdicción religiosa, a cargo de la iglesia, de la órbita estatal. Suprimió la prisión por deudas. Permitió la participación de la mujer en la vida política. Prosiguió el tendido de la línea ferroviaria (hasta Colta, provincia de Chimborazo) que unió Guayaquil y Quito mediante la suscripción del contrato Harman.


Para sucederle fue elegido el general Leónidas Plaza (1 de septiembre de 1901 al 31 de agosto de 1905), también liberal pero moderado, quien se negó a renunciar ante el pedido de Alfaro, dividiéndose el partido.
Alfaro volvió a gobernar en 1906, año en que promulgó una nueva constitución, de contenido anticlerical. Los militares perdieron privilegios. La enseñanza se desvinculó de las iglesias, y se terminó el tendido del ferrocarril. En 1910, se debió afrontar un conflicto con Perú, por su idea de restablecer la idea bolivariana de la Gran Colombia.


En agosto de 1811, expiró su mandato, y fue electo en comicios fraudulentos, Emilio Estrada, candidato alfarista. Alfaro arrepentido, pretendió obtener la renuncia de Estrada, pero éste contaba con el apoyo del pueblo y del ejército, y Alfaro debió exiliarse.
La presidencia fue ocupada interinamente por Carlos Freile Zaldumbide, y en diciembre tomó el mando Estrada, quien falleció al poco tiempo. Alfaro vuelto al país, fue apresado.
El 28 de enero 1912, fue asesinado, a la edad de 69 años, en Quito, mientras se hallaba preso, junto a otros dirigentes radicales, con el objetivo de que no acceda nuevamente al poder. Su cuerpo y el de sus compañeros ideológicos, fueron arrastrados y quemados.Lo llamaron el “Viejo luchador” por su ferviente obsesión por las ideas liberales, en contra de los gobiernos conservadores. Despectivamente sus adversarios lo denominaron, “El enano” por su baja estatura, y “el general de las derrotas” por su lucha incansable, pero vana, contra García Moreno. Sin embargo, en el siglo XXI, su país lo ha reconocido en muchas oportunidades como el mejor ciudadano de Ecuador.




 


Durante el gobierno de Veintemilla, fue ascendido el Coronel, pero pronto, también pasó a la oposición, cuando comprobó que el presidente en ejercicio no gobernaba de acuerdo a las propuestas liberales prometidas. Por ello, lideró, como Jefe Supremo de Manabí y Esmeraldas, un movimiento llamado “Restaurador” que logró derrocar a Veintemilla, en 1883. Sin embargo la Asamblea Constituyente eligió al conservador José María Plácido Caamaño, que también había luchado contra Veintemilla, para desempeñar la presidencia.
 
Realizó una serie de intentos frustrados contra este gobierno legítimo, pero conservador. Camaño se desempeñó hasta el 30 de junio de 1888. Luego se sucedieron los gobiernos del Dr. Antonio Flores Jijón (1888-1892) y del Dr. Luis Cordero Crespo (1892- 1895). En junio de 1895, se produjo la revolución liberal que estalló en la ciudad de Guayaquil. Alfaro, que se encontraba en Panamá fue designado como Jefe supremo, y una vez que arribó a su país, el 19 de junio de ese año, se puso al frente de las fuerzas sublevadas, derrotando a los conservadores.